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Terra
La Coctelera

Pose 2: "NO ESFORZARSE MUCHO, NI RENEGAR"

Avanzamos

Derriere; para todos: POTO

“Culos duros, morenos, si por dulce pulgar sois pellizcados
¿por qué os volvéis y os pretendéis airados?
Si cuanto más airosos
Más bellos parecéis a aquél que os mira,
No me mireis con ira
Porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay, culitos sabrosos,
culos duros, morenos,
si no tocar, dejad que os mire al menos!”

Gutierre de Cetina

Lunar es

Ve los lunares?

Esa parte llamada espalda

Dama Hotentote, en posición gentil.

Victoriano. Shakespeare I

Toma todos mis amores, mi amor, sí, tómalos todos. ¿Qué tendrías de nuevo que no poseyeras por adelantado? Ningún amor, amor mío, que pudiera llamar realmente amor. Todo lo mío era tuyo antes que tuvieses este exceso.

Cuanto más se cierran mis ojos es entonces cuanto más veo, pues todo el día se posan sobre cosas diferentes; pero cuando estoy dormido te contemplan en sueños y brillan en lo oscuro de las tinieblas. ¡Oh, tú, cuya sombra hace luminosas las sombras!

¡Benditos fueron mis ojos de contemplarte en el viviente día, cuando en la noche mortal, la sombra indecisa de tu belleza aparece a través de un lánguido sueño a los ojos cerrados!

Los días se me hacen noches cuando no te veo; y las noches, días resplandecientes cuando el sueño me muestra tu imagen.

Así te he poseído como en un sueño adulador; he sido rey mientras dormía, pero al despertar no ha quedado nada.

Sonetos a Mrs. W. H.

William Shakespeare, 1564-1616

7 años a punta de VIAGRA

En julio de 1998 el laboratorio Pfizer presentó la medicación oral para la Disfunción eréctil conocida en todo el mundo como Viagra (citrato de sildenafil). A pesar de la conmoción que trajo, tanto en el ámbito profesional como mediático y popular, en un primer momento las ventas no fueron las esperadas y la aceptación por parte de los pacientes era con cierto temor y reticencia.

El desconocimiento del médico general y de muchos especialistas también hacían lo suyo. En mi calidad de médico urólogo y sexólogo clínico debo decir, que el sildenafil es un medicamento que, tanto en las etapas de investigación como en el uso clínico, ha demostrado una alta eficacia (la respuesta en los pacientes es notable) con pocos efectos colaterales. Remarco que es un medicamento para una condición médica y psicológica específica: la disfunción eréctil aunque actualmente hay personas que lo usan para mejorar su rendimiento sexual. También está siendo estudiado su uso en mujeres.

No olvidemos que junto con la aparición del Viagra los medios comenzaron a informar las muertes supuestamente atribuidas al producto. Habría que aclarar, además del mal uso que algunos pacientes hacen de cualquier medicamento, que la FDA (Food and Drug Administration) obliga a informar, en toda nueva droga, sobre la aparición de discapacidad, muertes, accidentes y efectos secundarios en quienes la estén tomando, sean o no debidas a ella. Reflexiono que con esto se repitió un fenómeno mítico: Eros y Tánatos se relacionan dialécticamente; ya ante la posibilidad de un desborde del erotismo aparece la idea de muerte como factor limitante, para acotarlo, y no me estoy refiriendo sólo a los tiempos del Viagra. Es interesante ver cómo los interdictos más antiguos afectan uno a la muerte (no matarás) y el otro a la sexualidad (no fornicarás, no desearás a la mujer de tu prójimo, no derramarás la simiente, no yacerás con tus consanguíneos). Entonces comienzan a circular frases hechas como: "afecta al corazón y a la vista", "se quedaron ciegos... se mueren al usarlo", "los ancianos lo van a tomar y correrán riesgos", "va a dejar a la esposa para irse con varias mujeres o con una más joven"; de tal manera que la escena deseable se convertía, para ambos miembros de la pareja, también en lo más temido.

Las falsas creencias sobre los problemas inducidos por el medicamento se instauró, en ese entonces, en el imaginario social pero hizo pensar que, entre la disfunción erectiva y su resolución, deberían mediar algunos pasos indispensables y sucesivos: animarse a pedir la consulta médica (yo la llamo "la consulta vergonzante"), ir a la misma (de la decisión a la comisión muchas veces dista un largo lapso), pasar por la ineludible e insoslayable etapa diagnóstica (¿por qué iría a ser distinta que en otras consultas?) para luego tener que pasar por otra escena temida: ir a la farmacia y vencer el pudor de comprar, receta mediante, el sildenafil. En ese año inicial –1998- tuve la oportunidad de hablar con farmacéuticos: profesionales de algunos pueblos y ciudades chicas –incluso de algunos barrios de esta capital- me contaban que veían difícil que sus clientes habituales (vecinos, casi) vinieran a sus farmacias a comprarlo sacando "patente de impotentes" frente a ellos. Una farmacéutica decía: "encima yo soy mujer... si todavía hay gente que no se anima a comprar profilácticos si hay alguna presente".

Estos dos hechos lo corroboraban mis pacientes (tanto del interior como de la Capital) cuando decían que no se animaban, por pudor, machismo o prejuicios, a presentarse con la receta en el mostrador. Quizás el varón peruano era entonces más recatado, vergonzoso y pudoroso que otro de Nueva York o Río de Janeiro, aunque también podemos pensar que era más cauteloso y prefería tomarse su tiempo para arribar a un correcto diagnóstico de su situación; aun hoy es común escuchar a pacientes que nos dicen: "yo no voy a comprarlo sin que me hayan estudiado las causas de mi impotencia", lo que habla que muchos quieren "hacer las cosas bien".

Este proceso, vuelvo a repetirlo, como en otras especialidades médicas tuvo que llevar su necesario tiempo en oposición a la fantasía que el medicamento salía a la venta y el consumidor lo arrebataba irreflexivamente (no olvidemos que se usaron títulos como: “la píldora mágica” o “la pastilla de la felicidad”). En el farmacéutico imperaban ciertos temores y, acostumbrados algunos a vender productos de venta bajo receta archivada sin la presentación de la misma (como es el caso de los antibióticos, que están en la misma lista), se encontraron que con este medicamento debían tener más precauciones, debido a la repercusión social del mismo (nadie va a hablar en los medios que alguien se murió cuando estaba tomando un antihipertensivo, y no digo por el antihipertensivo, pero sí cuando alguien presente algún problema por el sildenafil).

En pocas palabras, creo que no se está actuando correctamente: cuando se vende un remedio (incluso psicofármacos) sin la prescripción médica.

Desde el médico se presentaban varios niveles de conflicto: no saber cómo ni cuándo indagar sobre la vida sexual de sus pacientes sin aparecer como intrusivo, inoportuno o se lo sospeche de seductor, y sabemos que los pacientes no siempre refieren espontáneamente sus dificultades sexuales, por lo cual quedan subdiagnosticadas; a veces tienen problemas con la temática (prejuicios, desconocimiento y falta de formación, valores y creencias, su propio pudor) y por eso no preguntan; los médicos no tenían armas tan eficaces, seguras y de sencillo uso para la disfunción eréctil como lo es el sildenafil –y ahora el tadalafilo y el Vardenafilo-; tenían un cierto temor que el medicamento al cual, como con la patología, aún no conocían bien, trajera efectos secundarios severos o fatales, entonces prefirieron esperar a que su uso fuera más extendido y probado antes por los especialistas que dominaran el tema.

En mi opinión el uso racional de este novedoso y útil medicamento sorteó una etapa fundamental de la práctica médica: el correcto diagnóstico y la experimentación clínica, amplia y dilatada en el tiempo, luego de tener el conocimiento científico, y esto ya se ha conseguido.

Creo que fue el camino correcto para que este producto, que no es un afrodisíaco, que no actúa en el cerebro ni en el corazón, sino en los cuerpos cavernosos del pene en presencia del deseo y del estímulo sexual, que tiene como todos los otros medicamentos contraindicaciones y precauciones p. ej. las que deben tenerse en retinopatías , que hay que conocer y respetar, que muchas veces deberá asociarse a los tratamientos psico-sexológicos, se impusiera en el tratamiento de la disfunción erectiva, que los varones viven con frustración, vergüenza y angustia, pero que, no obstante, prefieren en muchos casos sufrir en silencio a develarla frente a un profesional.
A siete años de su aparición podemos decir que muchos de los fantasmas, prejuicios y falsas creencias fueron eliminados y hoy tanto los médicos como incluso los pacientes saben mucho más del sildenafil.

Hoy vemos que el citrato de sildenafil se ha constituido en uno de los medicamentos más usados (en los últimos años aumentó sus ventas en la Argentina de una manera vertiginosa, tanto como en el resto del mundo); incluso ahora disponemos de variantes de este inhibidor de la fosfodiesterasa, en productos de investigación de Lilly (Tadalafilo –Cialis-) y de Bayer (Vardenafilo –Levitra-), con mayor duración (36hs) en cuanto a su efecto –Tadalafilo-, mayor rapidez y especificidad de acción -Vardenafilo-.

Actualmente, las ventas en Chile por ejemplo, de todos los fármacos orales para la impotencia (sildenafil -sea el original o las diferentes copias-, Vardenafilo y Tadalafilo) superan los 12.000.000 de comprimidos al año. Solamente de Viagra se venden 9 comprimidos por segundo en los países donde está registrado (sin contar con los comprimidos que se venden de Cialis o Levitra). Ahora se están investigando formulaciones sublinguales e inhalatorias, fármacos de acción central (a nivel de los centros cerebrales), y también específicos –como la dapoxetina- para la Eyaculación precoz.

El Viagra es un medicamento que cambió la historia de la Farmacología y la Medicina, marcando un camino del cual no se volverá: el hecho de conocer el mecanismo íntimo de la erección y la acción específica del fármaco en el lugar específico, augura a los varones que no descuiden otros factores indispensables del erotismo -que no pasa sólo por las pastillas ni por sus partes genitales o por el falo erecto- una larga y satisfactoria vida sexual.

El gran Leonardo


“El pene no obedece la orden de su maestro, quien trata de ponerlo rígido o no a voluntad. Por el contrario el pene se erecta por sí mismo mientras el maestro duerme.

Se debe decir que el pene tiene su propia mente y funciona a través del ‘estiramiento’ de la imaginación”.

Leonardo da Vinci.

Potenciador de la Líbido

Con este comentario comenzamos a tratar el aspecto de las plantas medicinales que "contribuyen" a una mejor sexualidad. Desde ya hago notar que en mi práctica nom es usual su uso, pero en aras de la experiencia de mis pacientes comentaré sobre una planta que usan algunos de mis pacientes (gitanos de varias consultas).

Son muchas las plantas que emplea el hombre como fuente de principios activos de vital importancia para la medicina moderna, sin embargo, es importante destacar que muchas de ellas pueden llegar a ser tóxicas, máxime si no se manejan adecuadamente.

Es importante conocer el potencial tóxico de ciertas plantas para poder apreciar el estrecho margen terapéutico existente en ocasiones entre la dosis medicinal y la tóxica.

Las plantas absorben nitratos, generalmente, del terreno. Aunque por sí mismos no son tóxicos, en el organismo se reducen a nitritos que atraviesan fácilmente el tracto gastrointestinal incorporándose al torrente sanguíneo. Una vez en la sangre se combinan con la hemoglobina de los eritrocitos (glóbulos rojos) formando meta hemoglobina (hemoglobina oxidada, no oxigenada), incapaz de fijar y transportar el oxígeno y liberarlo en los tejidos, que ocasiona una deficiencia de oxígeno, lo que conlleva una serie de efectos secundarios importantes.

Una especie vegetal con contenidos en nitratos es el Tríbulus Terrestris, que nos ocupa en este artículo, por lo que debe ser suministrado dentro de los rangos terapéuticos. El Tribulus Terrestris es el nombre de una poderosísima planta de tradición milenaria en los países de oriente. Ha sido durante mucho tiempo utilizada popularmente como potenciador de la libido y numerosos estudios coinciden en un significativo incremento de la producción de testosterona, al aumentar los niveles de LH (hormona luteinizante), segregada por la glándula pituitaria. Estaría contraindicado con el Viagra por sus acción a nivel nitritos, sí se puede asociar a la damiana o a la muira puana (o marapuama).

Los principios activos del Tribulus Terrestris parecen aumentar el impulso sexual y la fertilidad y movilidad del esperma.

En la actualidad, existen muchos tratamientos médicos que emplean el Tribulus Terrestris para aumentar los niveles de testosterona en ambos sexos, balancear los minerales en el cuerpo y limpiar las venas y arterias.

Un gran porcentaje de varones que utilizan este tratamiento logran un aumento en su potencia sexual y un control de su eyaculación rápida. Asimismo, las mujeres que utilizan estos tratamientos aumentan su apetito sexual y disfrutan de múltiples orgasmos.

Queda hecha la aclaración: no conozco estudios médicos comprobables sobre sus beneficios, su uso es a cuenta del lector. Gracias.